bombo imantado
las cenizas de mi argentinazo
Preocupado
el mito de los blogueros independientes
el clientelismo con las editoriales
y el culto al sueldo
está matando la literatura de la coyuntura
Es madrugada en Colegiales.
Pasan camiones llevándose la basura y chicas buscando cerveza en el supermercado chino.
Alumbrado por un velador lo único que pienso es “cuál es el tiempo para leer?”
Como sé que adentro todo se vuelve gigante, el menor silencio acopla, directamente no me contesto; permanezco en el malestar físico con el que las preguntas crecen.
Venía buscando videos de Saúl Ubaldini por una charla que tuve con un poeta de bahía re territorial. Hay re poco .Al fracaso invoqué la cabeza destruida por la radio interna..
El del video hace un año prendió la cámara y sacrificó esta canción maravillosa de Dylan que yo nunca me puedo sacar de la cabeza
Pudo ponerse una camisa y trabajar y arrastrar la pesada tradición con un diálogo natural. Pero no.
Como decía el poeta, dejemos que folkhippie500 practique, componga, use y mande fruity loops.
A los 1:10 segundos la chaboncita tranqui, sin pedir perdón a las damas y chequear al reloj para ver si había niños escuchando larga el puntazo.
Tiene su tiempo; ahora pasada la ley de medios a la arena judicial y esperando el arribo de la renovación y restauración al poder legislativo escuchemos como suenan las herramientas de la eterna campaña.
Tiene tiempo. Lo vimos y comentamos en su momento en el blog de Abel EZ.
Modern Times - Homero Pumarol
Bob Dylan sacó un nuevo álbum
Que se llama Modern Times
Y tú acabas de perder otro trabajo.
Aguantaste nueve meses esta vez
Y ni siquiera conseguiste liquidación
Y dicen que Dylan duró más de 3 años componiendo
Los nueve temas que contiene el álbum,
Que ya se vende como arroz en todas partes del mundo.
Indudablemente para ambos son tiempos modernos,
Pero claro que es más interesante escuchar
Lo que tiene que decir Dylan al respecto,
A quién le interesa el despido de un empleado
sin hijos ni esposa ni perro que alimentar.
Seguro bebías demasiado o usabas drogas,
Lo que en Dylan es una virtud.
Piensa que ese junkie de ojos claros
Ya andaba por las carreteras con los Beatniks
Y que los Beatles ya le habían dedicado un tema en Revolver
Y que hace mucho es famoso en el mundo entero
Y tiene más de un disco de oro colgado en las paredes de su casa
Y un álbum que te gusta mucho llamado Blonde on blonde
Y que ya había tenido muchas rubias como ángeles en la cola de su motor
Y que hace tiempo dejó de andar en motor por un terrible accidente al que sobrevivió para seguir cantando y componiendo y tocando en Europa y Estados Unidos
Y que ya había pasado del folk al blues al jazz al rock al country
Cuando tú no eras ni siquiera una idea en una casa alquilada.
Y casi cuarenta años después pierdes
El último empleo que has sido capaz de mantener nueve meses,
En un país donde Dylan nunca fue ni será popular.
Tal vez no lo creas,
Pero Bob Dylan sacó un nuevo álbum
Que se llama Modern Times.
La fabricación de libros consistentes de tinta impresa sobre papel es una técnica anticuada y contaminante, cuyos costos están aumentando en forma acelerada.
La base demográfica asociada a las publicaciones impresas envejece a una velocidad mayor que el resto de la población. La crisis generalizada de los diarios y medios impresos está acabando con las “jóvenes promesas” de la literatura
18 desafíos para la literatura contemporánea | Revista Planta
Salió el número 24 de VOX -virtual.
Helder / Fiebelkorn / Battilana / Jonás / Cámara / Wainhaus / Jaramillo
http://www.revistavox.org.ar/virtual/24/
difundan pf!
El sepulcro de los vivos
Durante mis años en la cárcel de mínima seguridad del diario Olé, padecí bastantes afrentas de los periodistas deportivos. Eran de las del tipo que le hacen sufrir al nuevo del barrio los muchachones cuando le agarran los lentes y se los pisan.
Francamente, creo que no existe otro gremio -cuando se trata de un periodista deportivo en estado puro- más retrógrado que ese. Los periodistas deportivos puros (es decir, los que no tienen ningún tipo de cruza con nada que no sea del mundo deportivo) son como Rafael Nadal. Por lo cual, es muy difícil ganarles.
Suelen despertarse con la voz de Niembro o Marcelo Palacios -de acuerdo a la radio que escuchen- y llegan a la redacción bien temprano, frescos como una lechuguita, para florearse con su inusitada información y su notable sentido para encontrarle “el foco” a una nota.
Los periodistas deportivos puros no pueden entender que alguien pida un franco porque quiere salir con un novio, una novia o mirar una película, si esa noche o tarde hay un partido “que hay que ver”. Los periodistas deportivos puros están siempre atentos al más mínimo error (de tipo táctico, técnico o de foco) que pueda producir un neófito. El periodista deportivo puro suele reivindicar el aguante, como el barrabrava de la hinchada: desde su punto de vista, un gran periodista es el que se carga más páginas, el que va a los entrenamientos bien temprano y el que es el último en salir de la redacción y apaga la luz.
Los periodistas deportivos puros suelen tener cierta vergüenza por su falta de cultura en general y , a veces, como en el caso de Fantino, se anotan para estudiar sociología y terminan diciendo en el medio de un partido “como dice Mao Tse Tang” como si se tratara de una propaganda de jugo de naranja y no del líder de la revolución cultural.
Había una publicidad que, creo, era del último Mundial -pero también puede ser del anterior (los periosdistas deportivos puros me destrozarían por esta imprecisión)- que decía: “Gol, gol, gol en tu cabeza hay un gol”. Bueno, eso es lo que repica día y noche, aún cuando esté sentado en un inodoro, en el cerebro de un periodista deportivo puro.
Los periodistas deportivos puros le ponen a sus hijos el nombre de un jugador de fútbol y si tienen máscotas hacen lo mismo. Lo importante es que no se salga del Conjunto Deportivo, como decía la profesora de matemática. Por pereza, como se puede apreciar mirando TV, los periodistas deportivos puros suelen usar los sobrenombres que ya se usaron. De esta manera, el Ratón Ayala que jugó en el CASLA en los setenta le da su nickname al Ratón Ayala que hoy juega en la Selección. El Kun, un sobrenonbre buenísimo, se le debe al abuelo de Agüero y no a un periodista deportivo…
Muchos jugadores serán periodistas deportivos cuando envejezcan. Pero nunca podrán ser periodistas deportivos puros porque eso se nace. Los periodistas deportivos puros no padecen de ilusión óptica, padecen de ilusión óntica. Para los periodistas deportivos puros el mundo no está dividido entre Oriente y Occidente, si no entre Menotti y Bilardo. Bielsa, para alguno de ellos, fue una opción interesante, como lo fue el peronismo en su momento contra yankis y marxistas.
Pocas cosas espera en la vida un periodista deportivo puro que no sea un Mundial. Las redacciones se convierten en una guerra de guerrillas cuando se está armando el equipo que va a ir a cubrir la Copa del Mundo. Creo que Pol Pot es un bebé de pecho al lado de algunos sanguinarios que conozco a la hora de cargarse un compañero. Por suerte, como en todas las cosas, el guionista suele dejar una manija de la que agarrarse para no resbalar en el infierno: hay, entre los periodistas deportivos puros, periodistas deportivos impuros. Esos son los imprescindibles. _ Publicada con el título Waiting for the mundial (parte 5), by Fabián Casas en mal elemento

