Es madrugada en Colegiales.
Pasan camiones llevándose la basura y chicas buscando cerveza en el supermercado chino.
Alumbrado por un velador lo único que pienso es “cuál es el tiempo para leer?”
Como sé que adentro todo se vuelve gigante, el menor silencio acopla, directamente no me contesto; permanezco en el malestar físico con el que las preguntas crecen.
Venía buscando videos de Saúl Ubaldini por una charla que tuve con un poeta de bahía re territorial. Hay re poco .Al fracaso invoqué la cabeza destruida por la radio interna..
El del video hace un año prendió la cámara y sacrificó esta canción maravillosa de Dylan que yo nunca me puedo sacar de la cabeza
Pudo ponerse una camisa y trabajar y arrastrar la pesada tradición con un diálogo natural. Pero no.
Como decía el poeta, dejemos que folkhippie500 practique, componga, use y mande fruity loops.
